El campeonato mundial femenino sub 17 será en el 2014 en Costa Rica, es decir, ya está encima con todo el volumen de trabajo y responsabilidad que esto significa para la dirigencia nacional.

 

Cuando la FIFA se involucra en este tipo de competencias, exige lo mejor, sin miramientos ni excepciones. Lo mejor en infraestructura, en organización, en hospedaje, en transporte, en divulgación, en mercadeo, en todo.

Y Costa Rica quiere cumplir con todas las exigencias, incluyendo el poco tiempo que nos separa ya de la cita mundialista. Si al principio el reto era grande, ahora va creciendo mucho más por la presión que significa estar a tiempo, sin atrasos ni dudas.

En la Fedefútbol están concientes de esta realidad y ya se trabaja con entusiasmo y muchas ganas en esta complicada tarea.

Pero esto no alcanza si no se logran integrar todos los sectores del país que pueden y deben sumar en apoyo y empuje para que el mundial sea un éxito como todos esperamos.

El mundial es de todo el país, más allá de la dirigencia y de las jugadoras involucradas. Involucra al Gobierno de la República, a las municipalidades, a las empresas de comunicación, y una enorme lista de patrocinadores potenciales que pueden involucrarse en e l proyecto.

El seminario que organizó la FIFA en nuestro país hace pocos días, puso sobre la mesa el nivel de responsabilidad que nos compete a todos para contribuir a la causa. Hay que moverse, el tiempo apremia, y la organización debe fortalecerse a lo grande.

Y en forma simultánea, tenemos que integrar y preparar en forma óptima la mejor Selección que se pueda lograr para esta cita. Tengo informes de que hay jugadoras muy buenas, pero que deben ser pulidas e integradas en un equipo que deberá someterse a un riguroso plan de fogueos y competencia.

Por todo lado el país puede ganar con este mundial. La exposición internacional que se disfrutará es otro de los valores agregados del evento.

Manos a la obra, y avancemos juntos en este esfuerzo de interés nacional.