Herediano es el justo campeón y Santos un digno finalista. Muy superior el cuadro florense en la serie final, con personalidad, contundencia y sed de victorias.

 

La planilla herediana ha sido muy superior de principio a fin en todas las líneas. Y el manejo de Odir Jacques, indiscutible, sorprendente.

Las canas del brasileño han dado buena cuenta de títulos universitarios y jóvenes con ansias de poder en este fútbol criollo. De nueve partidos jugados bajo su mando, 7 victorias y 2 empates, para un 85 por ciento de rendimiento.

De verdad la pegó Mario Sotela con su designación y ahora los colores rojo y amarillo inundan el ambiente nacional, volviendo a recordar que Herediano tiene de sobra los argumentos para seguir reinando en el país.

La gran victoria conseguida no debe ocultar eso sí, todas las angustias vividas a lo largo del torneo y agravadas en la última semana con el tema de los atrasos salariales y las ofensas de Sotela a sus pupilos.

Si la lógica se impone, de estas circunstancias deberíamos esperar a un Herediano más fuerte, unido y sólido para el futuro.

Agradable ha sido la cantidad de aficionados florenses que han celebrado por todo lo alto este campeonato. Esta es una noble afición que hace mucha falta en el fútbol nacional, con su alegría, entusiasmo y calidad.

Con sus aficionados, Herediano gana también por goleada y hacen bien los jugadores en dedicarles de corazón esta gran conquista.

Felicidades al Team y a toda su organización. Y un reconocimiento especial para Santos por atreverse a romper con la rutina y la tradición. Que la humildad del momento, le permita enriquecer todos sus proyectos para el futuro, siempre con la frente en alto.