Lic. Mario SeguraUn nuevo torneo de fútbol comienza y vuelve también la alegría de los aficionados para seguir paso a paso, el deporte más popular de nuestro país.

Los equipos que participan en la primera división, cada uno a su manera, pretenden alcanzar el máximo objetivo y se han preparado con todo para responder a esta exigencia.

Sin embargo, la realidad irá ubicando desde la primera fecha, quien es quien en esta lucha que siempre ha estado reservada para 3 grupos de equipos: los más fuertes (pocos), los animadores (media tabla) y los débiles (3 ó 4) que pelean por el no descenso.

Como ocurre en la sociedad en general, el fútbol también se acomoda y refleja a los ricos, la clase media y los menos favorecidos.

Y de los ricos, por supuesto sobresale el tricampeón nacional, la Liga Deportiva Alajuelense, el Club Sport Herediano y el Deportivo Saprissa.

Son los mismos de siempre pero con renovadas ambiciones en la parte económica y deportiva. Sin cacao no hay chocolate, y eso lo entienden muy bien las finanzas de estas 3 grandes organizaciones a la hora de contratar y de administrar estas verdaderas empresas del fútbol en el país.

Por coincidencia, los 3 llegan muy parejos en sus opciones de alcanzar el título. La Liga, el gran favorito por su estabilidad y fortalezas, y por la confianza que otorgan los éxitos recientes de su organización.

Herediano, también estable y fortalecido, sabe que está muy cerca de ser campeón desde hace dos torneos, y confía en que ahora sí puede lograrlo gracias a la gran planilla que manejan.

Y el Deportivo Saprissa, eterno candidato al título, ahora llega más maduro y preparado que el torneo anterior, siempre con una planilla joven pero con las condiciones ideales para el buen juego y los éxitos que anhela.

Cualquier cosa puede suceder con los 3 grandes animadores y candidatos. Ojalá que los demás equipos sean de verdad animadores y no simples observadores de una lucha que en otras oportunidades ha sido desigual.