Lic. Mario SeguraEl año nuevo debería de plantearle al deporte no solo buenas intenciones y deseos, sino serios compromisos de trabajo y superación, especialmente con proyecciones internacionales.

Escenarios ideales para compromisos de alto rendimiento. La eliminatoria del fútbol rumbo al mundial de Brasil 2014 comienza en mayo. Los Juegos Olímpicos de Londres serán en julio, con varios de nuestros principales aunque contaditos atletas. Hanna Gabriels y Tiquito Vasquez, ya tienen agenda de alto nivel para pelear por títulos mundiales. En la CONCACAF de nuevo Alajuelense y Herediano tendrán que dar la cara en el torneo de clubes. Y Costa Rica tendrá que prepararse con todo de cara a los Juegos Centroamericanos del 2013 y para organizar el mundial de fútbol femenino juvenil previsto para el 2014.

Para triunfar en estos ámbitos, es indispensable la preparación óptima y la oportuna administración de recursos económicos, cada día más generosos en el ámbito deportivo por inversión estatal o patrocinios privados.

Sigue faltando una adecuada política nacional que imprima una mejor coordinación e integración de esfuerzos, pero sigue fuerte la mentalidad del tico de jalar para su saco y de trabajar como islas para que nadie se meta en su parcela.

Los compromisos son grandes y exigentes para este nuevo año. El problema esque estamos acostumbrados a hacerle frente a todo, pero sin garantía de éxito y triunfos. Sigue faltando una autoridad superior que exija mejores resultados y mayor integración de esfuerzos.

Se supone que para todo esto, debe crearse el Ministerio del Deporte-