Honor a quien honor merece. El Gobierno de doña Laura Chinchilla debe estar completamente feliz y orgulloso por la gran obra que nos han dejado a partir de los X  Juegos Centroamericanos.

 

Con la alegría propia de este auténtico festival del deporte regional, las reflexiones sobre la importancia y calidad de estas inversiones han llenado en estos días las secciones deportivas de los medios de comunicación del país.

El hecho de que es mejor invertir en deporte que en medicinas, se agrega a esta lista de satisfacciones, recordando que nuestro sistema de seguridad social gasta una barbaridad de plata al año en atención a las enfermedades propias del fumado y del sedentarismo, que justamente debemos combatir siempre con mucho ejercicio, movimiento físico y recreación.

Aunque nunca falta gente que le busca un pelo a la sopa y para quienes es imposible quedar bien porque siempre verán intereses sombríos en t odo lo bueno que se puede realizar en estos campos, gracia a los Juegos Centroamericanos, podemos comprobar que sí se pueden hacer grandes cosas en el país para nuestra juventud y futuras generaciones.

Este Gobierno de doña Laura pasará a la historia también por sus grandes estímulos para la preparación de los deportistas, mediante becas y suministros, premios y motivaciones, que realmente marcan el camino para los futuros gobiernos y les compromete a seguir por esta misma senda de satisfacciones.

Ahora viene el enorme compromiso de garantizar un uso adecuado de la infraestructura nueva o remodelada, por medio de planes de trabajo que garanticen su aprovechamiento por parte de los deportistas que en forma individual o colectiva nos puedan brindar grandes satisfacciones en competencias locales e internacionales en todos los deportes.