Un gane urgente ante El Salvador, pero sin convencer mucho. La verdad es que Costa Rica pudo pasarle por encima a un rival muy malo, pero prefirió replegarse para resguardar una ventaja mínima que nunca estuvo en peligro.
Falta ganarle a Guyana este martes para completar la tarea, pero todos damos por descontado que ganaremos y que la hexagonal es un hecho ya para nuestra Selección.
Partiendo de esta realidad, ahora lo que viene debe incluir como primer paso urgente, una evaluación profunda de todo lo realizado en esta cuadrangular, antes de que la dirigencia comience a pedir apoyo irrestricto para un grupo que no se lo ha ganado de manera convincente.
Todos estamos nerviosos con esta Selección. Jugando siempre al filo de la navaja, con temores y precauciones inauditas, que solo se pueden entender cuando vemos las carencias y limitaciones del grupo tanto a nivel individual como colectivo.
Qué garantía de éxito tenemos para lo que viene cuando nos vamos a enfrentar a rivales como México, insuperable para nosotros, Estados Unidos, posiblemente Canadá, tal vez Guatemala u Honduras y por supuesto Panamá??
Con lo que tenemos, el mundial de Brasil está muy lejano. Accesible si, porque hay 3 plazas y media en el menú, pero por logros, nivel, calidad y seguridad, el panorama es poco alentador.
La tarea es grande para la Fedefútbol que debería incluir entre los cambios, jugar la hexagonal de nuevo en el Estadio Ricardo Saprissa. Las pruebas con el Nacional ya demostraron que no alcanzan para seguir actuando ahí. Tal vez para amistosos pero no para lo que viene, de alta exigencia y donde la presión debe ser enorme para los rivales.