Un solo descuido y gol de México. Se hizo el esfuerzo pero no alcanza. Ante México, no es suficiente. Al final, dos derrotas consecutivas frente a un rival superior, aunque no tanto como parecía antes de jugar contra ellos.
El primer juego en Costa Rica había que defenderlo a muerte, al menos como se intentó jugar en el Azteca. En una cuadrangular tan corta no se pueden permitir despistes tan claros como los que ofreció la Selección ante México: 2 en San José y 1 en el Azteca. Al final, 3 goles a 0.
El gran problema de todo esto es que El Salvador ganó en Guyana y ahora pasó al segundo lugar del grupo, con 5 puntos, uno más que los nacionales. Peor aún, el 12 de octubre ambos se enfrentan en San Salvador: si ganan ellos, quedamos eliminados de una vez para el mundial, si empatamos o ganamos, hay que esperar el desenlace de la última fecha del 16 de octubre.
Horrible situación para los ticos. Se imaginan ustedes el ambiente que se vivirá en el Cuscatlán ese día a las 7.30 de la noche, con un ambiente cargado y la presión reinando en todos los sectores?
Todo esto ocurre porque de 12 puntos disputados, solo hemos ganado 4, 1 de ellos en casa. Un equipo que tiene estos números, difícilmente puede asistir a un mundial, sin méritos y sin fútbol.