LONDRES, 11 Ago 2012 (AFP) - Los XXX Juegos Olímpicos de la era moderna pasarán a la historia como los de la confirmación de un atleta jamaicano llamado a ser el mejor de la historia, Usain Bolt, que cerró este sábado su participación en Londres-2012 con un tercer oro, el de relevos 4x100 metros.

 

Fue el último relevista del 'Team Jamaica', tras la participación de sus compañeros Nesta Carter, Michael Frater y Yohan Blake, y su equipo pulverizó su propio récord mundial, dejando el crono en 36.84, un año después de haber batido la plusmarca en el Mundial de Daegu (37.04).

Era el sexto oro olímpico para el 'Relámpago' del atletismo y la confirmación de que no hay nadie que le haga sombra, revalidando sus títulos de Pekín-2008, aunque esta vez con una plusmarca mundial y no tres, como en la capital china.

La aventura londinense de Bolt comenzó con una concentración ultrasecreta con sus compatriotas en Birmingham, previa a los Juegos, antes del estreno en la competición, donde empezó con los 100 metros.

Había expectación por verle en acción, sobre todo porque Blake, su amigo y gran rival, le había derrotado en dos ocasiones (100 y 200 metros) en las selecciones jamaicanas en Kingston, con lo que el mundo llegó a preguntarse si el alumno iba a superar al maestro.

Pero no. Usain se clasificó con suficiencia y sin forzar para la final de la prueba reina y allí consiguió un estratosférico 9.63, sólo cinco centésimas más que su propio récord mundial (9.58), que dura ya tres años, desde que lo consiguiera para apuntarse el título en el Mundial de Berlín-2009.

"La gente puede decir lo que quiera. Cuando llegan las grandes citas, siempre respondo presente", dijo entonces el hombre más rápido del planeta.

Fue el domingo 5 de agosto y un día después, sin tiempo para que disfrutara de la lluvia de elogios de las portadas de todo el mundo, Bolt afrontó las series de los 200 metros con un reto: superar a Carl Lewis, que no pudo revalidar su título olímpico de la media vuelta de pista.

El 'Hijo del Viento' ganó el doblete individual de la velocidad (100/200 metros) en Los Ángeles-1984, pero en Seúl-1988 sólo el oro de los 100 -tras la descalificación por dopaje del canadiense Ben Johnson-, pero perdió en los 200 contra Joe DeLoach.

"Soy el atleta vivo más grande", afirmó después de su título, crecido, eufórico, feliz. Su tiempo en los 200 metros: 19.32.

Lewis, que competía también en el salto en largo, acumula eso sí nueve oros olímpicos, una cifra que Bolt igualaría si consigue un nuevo 'triplete', como en 2008 y 2012, en Rio-2016.

Después de su victoria con los relevos, admitió que la cita en la ciudad brasileña no será fácil para él, especialmente por la emergencia de nuevos talentos como Blake, que ha conseguido una progresión espectacular en los dos últimos años y que se va de Londres con el oro de relevos y dos platas.

¿Pero es Bolt la gran superestrella de Londres-2012? Parece claro que sí, pero hay quien apunta que el honor debería ser compartido, especialmente con el keniano David Rudisha, campeón de 800 metros con récord mundial (1:40.91).

"Bolt estuvo bien, pero lo de Rudisha es magnífico, de otro planeta", apuntó el británico Sebastian Coe, excorredor de 800 y 1.500 metros y presidente del Comité de Organización local de estos Juegos de Londres-2012.