San José, Costa Rica      

LONDRES, 4 Ago 2012 (AFP) - Todo comenzó en los Juegos de Londres-1948, los de las penurias de la posguerra, donde los jamaicanos, entonces sin bandera, sorprendieron al mundo en los sprints y en el mediofondo, con Herb McKenley y Artur Wint, 'el buen gigante', todo un precursor de Usain Bolt.

 

Wint, segundo en los 800 metros, se lesionó en la final del relevos 4x400 y su pequeño país, entonces tutelado por los británicos, vio cómo se alejaba el oro.

Jamaica se tomó la revancha cuatro años má tarde en Helsinki, cuando el relevo de la milla se impuso a Estados Unidos con McKenley y Wint, pero también con George Rhoden.

En la capital finlandesa, McKenley también se llevó las medallas de plata en los 100 metros y los 400 metros, lo que demostró su polivalencia como velocista.

Pero la fuente de velocistas de 'la tierra del bosque y del agua' no sólo produjo pepitas de oro para Jamaica, otros países se beneficiaron de su inagotable cantera.

Linford Christie, con Gran Bretaña, y Donovan Bailey, con Canadá, ambos jamaicanos de nacimiento, fueron campeones olímpicos de 100 metros en Barcelona-1992 y Atlanta-1996 respectivamente.

Ahora la isla es capaz de conservar sus tesoros con un sistema de formación mejorado debido a una mayor inversión económica, necesaria para sostener al más alto nivel un deporte como el atletismo.

Pero, ¿cómo se explica que una nación con 2,7 millones de habitantes pueda dominar al mundo en la velocidad?

Varios trabajos han demostrado que las fibras musculares eran dos veces más numerosas en los africanos del oeste que en los europeos.

Los jamaicanos son descendientes de los esclavos embarcados desde el África occidental en dirección al Nuevo Mundo, pero se produjo una selección natural y sólo sobrevivieron los más fuertes, apenas uno de cada dos llegaron con vida para trabajar como plantadores de azúcar en lo que hoy se conoce como Jamaica.

Un estudio reciente realizado por la Universidad de Kingston señaló en el mapa del país a una región específica del centro-oeste, Cockpit Country, de la que son originarios, entre otros, Usain Bolt, Yohan Blake o Veronica Campbell-Brown.

La historia dice que que los primeros esclavos que se rebelaron contra el orden establecido lo hicieron a la carrera y los científicos creen que en el altiplano de Cockpit Country, que desciende hasta el balneario de Montego Bay, se conserva el patrimonio genético que predispone a alcanzar la máxima velocidad en el ser humano.