JÁRKOV, Ucrania, 15 Jun 2012 (AFP) - Wesley Sneijder y Holanda dan paso a un perfil bajo tras la derrota 2-1 ante Alemania el miércoles, que llevó al armador oranje a pedir "disculpas" ante sus hinchas, a los que les promete una reacción el domingo frente a Portugal, pero quizás tardía para ir a cuartos.
"Les pido a los hinchas que nos sigan alentando. Quiero presentarles nuestras disculpas", declaró el volante del Inter de Milán, consciente de sus propias lagunas y las del resto del equipo.
Las mismas que se habían evidenciado en el debut con despiste contra Dinamarca (0-1).
"Nuestros automatismos parecen haber desaparecido. ¡Es muy loco! No entiendo lo que sucede", indicó el ex Real Madrid, afectado por las declaraciones del seleccionador Bert van Marwijk, muy crítico con la defensa y los jugadores de las bandas.
La buena voluntad de Sneijder no está en duda, pero el enganche está haciendo un torneo con la misma imagen que tuvo en el Inter esta campaña: pálida.
La prensa holandesa se pregunta en qué quedó aquel "campeón de todo" en 2010 (triplete Champions-Liga-Copa de Italia) y finalista con la Naranja Mecánica en el Mundial de Sudáfrica.
El candidato al Balón de Oro-2010, obtenido finalmente por Lionel Messi, explica sus presentaciones inconsistentes por "la brecha enorme entre las líneas", apuntando implícitamente al mal desempeño de los pivotes defensivos de la medular, Mark van Bommel y Nigel de Jong, demasiados metidos en la cueva.
La exjoya del Ajax de Ámsterdam se apoya en la afirmación que "Holanda jugó mejor (luego del descanso) con la subida de Wesley Sneijder".
Una forma de apuntarle a Bert van Marwijk que para derrotar a Portugal por dos goles de ventaja, para seguir con esperanzas, pues también necesita un triunfo de Alemania ante Dinamarca, habría que sacrificar un recuperador y sumar un jugador más creativo.
Pese a una temporada blanca, perturbada por lesiones y la competencia del argentino "Ricky" Álvarez en esa banda, Wesley Sneijder sigue siendo un patrón en el vestuario de la Oranje. Sin dudas, el hombre más escuchado.
"Estoy aquí para ser campeón de Europa. Aún lo sigo pensando, pero hay que jugar más en equipo, como lo hicieron los alemanes", apuntó, tratando de helar esa guerra de egos que afecta el vestuario neerlandés.
"Sin duda el ambiente no es el mismo que en 2010. Es normal cuando no se gana. Pero no tenemos que ser todos amigos para ganar partidos", advertía antes del duelo contra los germanos.
Ahora tendrán enfrente a Cristiano Ronaldo, otro 'egoista' del gol que sigue en blanco en la Eurocopa, y al que enfrentan con la soga al cuello.