Varsovia, 30 Mayo 2012 (AFP) - Genial para unos y visceral para otros, el seleccionador ruso, el holandés Dick Advocaat, conocido como 'el Pequeño General', se convirtió en una estrella en el país después de ganar la Copa de la UEFA con el Zenit de San Petersburgo en 2008.
"Hablamos de España, Alemania u Holanda, pero creo que nosotros somos un 'outsider' interesante", señaló Advocaat a la prensa rusa sobre las opciones del equipo en la Eurocopa.
Este veterano entrenador, de 64 años, que lleva 30 en los banquillos, regresará después de la Eurocopa a su país, al PSV Eindhoven, con el que ha firmado tres temporadas, para poner fin a su carrera.
Advocaat ya dirigió al PSV entre 1995 y 1998, logrando un campeonato y una Copa de Holanda.
Su apodo, 'Pequeño General', le viene de cuando fue ayudante de Rinus Michels, 'el General', el inventor del fútbol total en la década de los 70, en el Dordrecht, un modesto equipo holandés, entre los años 1990 y 1992.
Posteriormente se convirtió en entrenador asistente de Holanda para terminar dirigiendo al equipo durante el Mundial de 1994, en el que su país cayó en cuartos de final.
A pesar de que Michels, su mentor, es un gran defensor del fútbol de ataque, Advocaat añadió la discplina y el rigor como señas de identidad de su ideario futbolístico.
Con esta combinación dirigió a clubes como el Glasgow Rangers, el Borussia Moenchengladbach, el Zenit, el AZ Alkmaar, y a selecciones como la de Holanda, la de Emiratos Árabes, Corea del Sur, Bélgica y Rusia.
Campeón de liga en tres países (Holanda, Escocia y Rusia) y semifinalista de la Eurocopa-2004 con Holanda, Advocaat posee un gran palmarés cuyas mejores líneas se escribieron entre 2006 y 2009 con el Zenit de San Petersburgo.
El juego rápido y espectacular le llevó a ganar liga y Copa de Rusia, Copa de la UEFA y Supercopa de Europa, por lo que los dirigentes de la federación no dudaron en contactar con él para suceder a Guus Hiddink al frente de la selección.
En mayo de 2010 Advocaat rompió el contrato que había firmado unos meses antes con Bélgica para dirigir a Rusia a cambio de 7 millones de euros al año.
La federación belga, furiosa, calificó a Advocaat de demasiado visceral, lo mismo que la australiana, con la que también rompió un acuerdo por razones financieras.
Advocaat, sin embargo, señaló con la mano en el corazón que aceptó el desafío ruso "sólo por razones deportivas" ya que se considera capaz de llevar a la selección a "las semifinales de un gran torneo".