El máximo goleador en campeonatos cortos, Cristian Lagos, tiene un sueño: jugar en el extranjero y poseer una casa para su familia. Su trabajo en cada partido evidencia un fuerte apego a esa ilusión; la cosecha está cerca y su anhelo será realizado muy pronto.
De origen humilde, conducta sencilla y apego a valores familiares, Cristian salió de Osa para alcanzar sus metas. Su paso por la Liga le enseñó que el camino no sería sencillo, pero supo fortalecer su espíritu y, pese a las dudas, seguir adelante. Hoy ostenta el honor de ser el goleador nacional, su prestigio aumenta y ha debutado con la Selección Nacional. Su sueño ha sido más grande que los obstáculos y él se ha visto a sí mismo superior a las barreras que ha encontrado.
La mayoría de las teorías de motivación señalan al reto como común denominador. Mientras éste exista y sea alcanzable habrá razones para trabajar fuerte, vencerse a sí mismo y avanzar en la dirección correcta. Lagos jugará en el exterior; naturalmente concretará su ilusión de vivienda propia y se percatará que esa era apenas una meta intermedia.
Cuando cooperé con la Selección, le decía en privado a varios jugadores: "¡Evidencien en la cancha lo que son como personas!" Sigo pensando que una buena persona llega lejos y se mantiene creciendo porque entiende la conveniencia de soñar en grande y trabajar sin descanso. La actitud en la cancha denota si el jugador se encuentra ya en una zona de confort o si sigue aspirando a más. Cuando hay un sincero compromiso con el equipo y con anhelos personales, ocurre un alineamiento emocional sólido y creciente, se acaban las excusas y las desviaciones hacia la búsqueda de fama, imagen y noticia.
A Lagos hay que agregarle su excelente voluntad y disciplina integral para satisfacer los requisitos señalados por los técnicos de la Mayor y del Santos. Mientras lleve sus sueños a las nubes sin despegar los pies del suelo, sus metas se irán alcanzando. Tiene en algunos jugadores el cuestionable ejemplo de lo que ocurre cuando se despegan de su origen, de sus raíces y se consideran "cracks", tan solo por ser preferidos por la prensa, jugar en el exterior y tener mejores ingresos que cuando estaban en canchas nacionales. Dichosamente, también puede aprender de quienes han logrado hacer de la superación una pasión constante jugando dentro o fuera del país.
Reconozcamos en Lagos un modelo de persona que le mete goles a la mediocridad, al estancamiento y al "no se puede".