PARÍS, 22 Oct 2012 (AFP) - El sistema que permitió a Lance Armstrong ganar siete Tour de Francia (desde 1999 a 2005), antes de ser condenado por dopaje por la Agencia antidopaje estadounidense (USADA), pudo funcionar gracias a otros actores con responsabilidades diversas.

 

 

- Johan Bruyneel, el socio.

A partir de fines de 1998, la carrera de Armstrong quedó ligada por completo a la de este belga, que había abandonado siendo joven el pelotón. Esto hasta la primera retirada del corredor texano (a comienzos de 2011). La USADA está absolutamente convencida de que Bruyneel, director deportivo o mánager de los equipos de Armstrong, fue fundamental en la organización del sistema de dopaje.

 

- Michele Ferrari, el preparador.

Otro personaje central, omnipresente en el informe da la USADA. Los viejos vínculos entre Armstrong y este médico italiano continuaron hasta el final. Ferrari, quien posee una vasta clientela, habría recibido un millón de dólares en total de parte de su 'paciente' más célebre, quien se beneficiaba de un trato privilegiado.

 

- Tyler Hamilton y Floyd Landis, los exlugartenientes.

Los dos corredores estadounidenses se relevaron como compañeros de privilegio en le montaña durante el Tour (Hamilton entre 1999 y 2001 y Landis entre 2002 y 2004). Posteriormente, detectados positivo por dopaje, terminaron por convertirse en acusadores, brindando muchos detalles importantes sobre las prácticas de su expatrón.

 

- George Hincapié, el examigo:

El único que acompañó a Armstrong en los siete Tours ganados (desde 1999 a 2005). Hombre de base en su equipo, el neoyorquino, quien destacaba además en las clásicas, posee el récord de participaciones en la 'Grande Boucle' (17). En sus recientes testimonios afirmó "lamentar" profundamente haber optado por el dopaje.

 

- Luis del Moral y Pedro Celaya, los médicos.

El primero llegó al equipo de Armstrong siguiendo a Bruyneel, quien trabajó con él en su equipo anterior, y fue su médico oficial entre 1999 y 2003. El segundo lo precedió y siguió en la formación, utilizando 'a grosso modo' las mismas recetas de productos prohibidos por la USADA.

 

- Pepe Martí, el proveedor.

Oficialmente entrenador de equipo, el español, quien también estaba en contacto con Ferrari, jugó sobre todo el rol de proveedor, según la USADA, que lo suspendió de por vida. Era el encargado tanto de conseguir EPO (eritropoyetina) y otros productos dopantes, como también el responsable de transportarlos y entregárselos directamente a Armstrong y a sus compañeros de equipo.

 

- Hein Verbruggen, el aval moral.

"Armstrong es la prueba viva de un corredor que nunca hizo trampa", declaró en 2002 el entonces presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI). "Es un ejemplo", insistiría años después. Muy cercano al texano durante su carrera, el holandés, también durante años un hombre fuerte en el seno del Comité Olímpico Internacional (COI), actualmente es presidente honorario de la UCI.