¿Odir se equivocó con Cartago y el Cartaginés con Odir?

 

Hasta el Irazú se asustó con la erupción del camerino brumoso, esta semana.

“Nadie está contento dentro del equipo”, dijo confidencialmente un jugador del Cartaginés al periódico Al Día. “No trabaja nada durante la semana y eso a nosotros nos cuesta entenderlo”, agregó la anónima fuente.

El hecho incontrovertible es numérico: Tres derrotas seguidas; la primera, decorosa en Alajuela; la segunda, fea en Belén; la tercera, desastrosa, patética en Guápiles.

El planteamiento del complemento en el Ebal Rodríguez fue caótico, casi que parecía rozar la irresponsabilidad táctica. Cartaginés se quedó con un central por disposiciones estratégicas, ¡un solo central! Y, para colmos, el más lento, Villalobos Chan! (medio ayudado por Danny Fonseca).

Por añadidura, tiró a los laterales al frente. Y conste, Hanzell Aráuz y Edder Nelson son más extremos que laterales.

Si Santos no metió cinco goles en la segunda parte, fue deficiencia local, porque, sinceramente, estaba fácil.

No se discuten los méritos de Odir, cinco veces campeón nacional, pero parece que esta vez dio un paso en falso.

Es más, todo indica que ambas partes se equivocaron en la elección. Odir se equivocó con Cartago y el Cartaginés con Odir.

Me explico: Odir suele llegar como apaga incendios a equipos con excelente nómina. Y le ha ido muy bien. Es selectivo. Pueden pasar años y lustros sin dirigir, porque solo le interesa disputar títulos. Por eso nunca dirigió clubes “chicos”.

Jacques es un motivador y, reitero, no dirige cualquier elenco

Para muestra, solo ha dirigido a la Liga (Campeón 1984), Herediano (Cuatro veces campeón), Saprissa (Subcampeón 1992) y Liberia, cuando Liberia tenía mejor nómina que los grandes.

Sin embargo, al parecer se embarcó al llegar a un equipo con muchas variables ofensivas, pero desequilibrado, con deficiencias en portería, zaga, laterales... Y mentalidad.

También la Junta Directiva del Cartaginés parece haberse equivocado, porque les cambió el casete a los jugadores de una forma radical, difícil de tolerar.

Pasó de un esquema científico, muy organizado, a la europea, metódico de Johnny Chaves, de sopetón al estilo intuitivo, motivador, alegre, pasional, pero no tan científico de Odir, que es excelente, maravilloso... Pero para equipos muy poderosos y en periodos cortos.

Es decir, los indicadores apuntan que los dos se embarcaron. No calzan el uno con el otro. Ambas partes se equivocaron y es entendible tanto la incomodidad de Jacques con los jugadores como la de lo futbolistas con Odir.

Incluso el técnico había anunciado separación de futbolistas el pasado lunes, aunque luego dio marcha atrás. “Realmente lo que hemos hecho acá es cortar cosas que van contra el principio deportivo. Pudieron darse separaciones, pero al final no”, comentó el timonel a Al Día.

Si se quiere cambiar a un estilo ofensivo, no es tan aconsejable pasar "de Iván Mraz a Badú Vieira" de la noche a la mañana, sino que es mejor dar un viraje más suave, paulatino, para que sea mejor asimilado.

Una buena transición después de la era Chaves habría sido, por ejemplo, Luis Fernando Fallas, el actual DT de Limón, quien sostiene una filosofía ofensiva, pero como es formado en Europa se caracteriza por el orden, por la organización en bloques y coberturas para defender.

¿Es solucionable lo de Jacques en Cartaginés? Posiblemente, pero tiene que venir acompañado de cambios de fondo, de actitud y de trabajo, tanto de parte de Odir como de sus subalternos.