Por las circunstancias mediáticas del partido definitorio entre nuestra Selección Nacional Mayor de Fútbol y la de El Salvador para aspirar al Mundial de Brasil 2014, y por los profesionales de la psicología del deporte que estamos tratando de aportar nuestro conocimiento decidí presentar las siguientes reflexiones.
Me surge al igual que muchos aficionados, la siguiente pregunta ¿Por qué Costa Rica no logra jugar de forma cohesiva y productiva?
En primer lugar, debo mencionar los múltiples comentarios vertidos por el seleccionador nacional, Jorge Luis Pinto, sobre aspectos de origen psicológicos que han influido, están influyendo e influirán sobre el rendimiento deportivo de la selección.
Ejemplos de algunos comentarios son: “nos ha faltado ser competitivos”, “ha faltado concentración en momentos puntuales”, “me han faltado estrategias para comunicarme con algunos jugadores durante el partido”, “en algún momento no se han sabido tomar decisiones”. Evidentemente don Jorge Luis Pinto, se está refiriendo a aspectos psicológicos y no a aspectos tácticos, físicos o técnicos.
Esto pone de manifiesto la necesidad de trabajar la psicología al servicio del deporte, como sucede en el extranjero desde hace muchísimos años de manera profesional.
Sin embargo, aún existe mucho desconocimiento entre los aficionados y lamentablemente entre algunos periodistas, al no entender en qué consiste la psicología en el deporte y el papel del psicólogo(a).
Los (as) psicólogos(as) son profesionales que ayudan a mejorar el rendimiento de los jugadores de forma específica y del equipo como colectivo. Lo que no se puede hacer es pedir que se garanticen unos resultados concretos sin la previa planificación. A nadie se le ocurriría pensar que por contratar a un médico o a un fisioterapeuta e incluso a un entrenador, los resultados están garantizados, sin embargo está fuera de todo cuestionamiento la importancia de la labor de esos profesionales y la necesidad de que estos estén integrados de forma permanente en los equipos técnicos.
Entonces nos preguntamos ¿Por qué se pide a los profesionales de la psicología que garantice resultados?
Ésta incomprensión y desconocimiento se ha visto reflejada en titulares vertidos en ciertos medios de comunicación, por algunos periodistas.
Después de nuestra alegría inicial, por el reconocimiento de la psicología del deporte a nivel de la Selección Mayor Nacional de Fútbol, surge un gran desconcierto que refleja mucho de lo que he comentado anteriormente y que es lo que más nos preocupa a los profesionales y que criticamos abiertamente.
Nos hemos enterado, que la persona que acompaña a la selección para trabajar aspectos psicológicos (concentración y atención, liderazgo, autoconfianza, entre otros) es el señor Jaime Pedrozo de profesión sociólogo y de nacionalidad colombiana, según las múltiples informaciones aparecidas en los principales periódicos de nuestro país.
Si esto es así, se vuelve a caer en la falta de un trabajo serio que beneficie al deporte y lo que es más preocupante se juegue con los sentimientos de los aficionados y con la imagen de un país.
Es como contratar un médico de la selección a una persona que no tiene el título en medicina o como contratar a un entrenador que no tiene el título de entrenador ¿Qué diría Jorge Luis Pinto o cualquier entrenador, si se tuviera de seleccionador a una persona que no posee el título de entrenador? ¿O qué diría el colectivo de profesionales de la medicina si ejerciera como médico de la selección una persona sin la titulación necesaria?
Con seguridad que se crearía un gran escándalo y bajo ningún concepto se le permitiría ejercer. Más aún, creo que a nadie se le ocurriría hacer dicho disparate de contratar a alguien sin la titulación necesaria. Sin embargo ¿Por qué los responsables de la FEDEFUT, han permitido que esto ocurra en el área de la Psicología del Deporte? Entiendo que cuentan con un profesional en Psicología del Deporte en su nómina administrativa.
En este caso y en otros procesos mundialistas en los cuales han contratado “motivadores” para que trabajen el aspecto mental, me parece que es una burla y falta de respeto, no sólo a los profesionales de la psicología sino a todos los aficionados costarricenses.
En primer lugar, en Costa Rica hay psicólogos y psicólogas del deporte con una experiencia avalada de varios años trabajando y con éxitos deportivos incuestionables, como el caso de la Selección Sub 20 de Egipto 2009. Además se cuenta una Asociación profesional (www.acopde.org) avalada por el Colegio de Psicólogos de Costa Rica y la Sociedad Iberoamericana de Psicología del Deporte (www.sipd.org).
Sólo tenemos que mirar a selecciones campeonas del mundo como España, Brasil, Alemania, Argentina, entre otras, que han incorporado en sus procesos mundialistas a nivel mayor a profesionales en psicología del deporte, para que los asesoren y puedan aportar desde su área científica el desarrollo del potencial de los jugadores de forma integral.
Luego ocurre a nivel general es que no se obtienen los resultados deseados y se responsabiliza a la persona que trabajó el área mental, sin que este sea un profesional en psicología del deporte, lo que produce desprestigio a la psicología y al psicólogo(a).
Finalmente, queda que los aficionados entiendan que la labor de cualquier profesional no es una labor de días sino de proceso. Es imposible que un jugador que sólo se ha preparado físicamente durante un mes pueda rendir en un Mundial, o un jugador que no lleve un seguimiento médico, de alimentación, pueda rendir si se le atiende durante los días del campeonato.
¿Por qué en la psicología va a ser diferente? El deportista también necesita ser entrenado mentalmente y eso requiere tiempo y buen un (a) entrenador (a) mental, que sólo puede ser un psicólogo del deporte.