Un titular de Fernando Gutiérrez para su nota en la Nación de este 27 de Agosto (2012), recoge esta queja del DT del CSC. Qué bien, ya por fin, luego de meses de estar manifestando su descontento, ya él siente lo que corre por las venas de esta gran afición, la mejor, sin lugar a dudas. Errores tras errores en la dirigencia, un presidente que evidentemente pone mucho esfuerzo para lograr llegar a la Fedefut, pero que no ha escuchado lo que “Cacae´gato” y “machohuevos” le han dicho.
Decisiones incomprensibles, el apuro por contratar un portero que hacía unos días había insultado a esa misma afición, el despido inmediato de un lateral de calidad (Johnson) sin anunciar una contratación que al menos lo igualara, la negativa a contratar un lateral izquierdo para un equipo grande, apostar por jugadores que evidentemente deben jugar en posiciones que no son en las que se desempeñan mejor (Yader por la izquierda y Nelson en la defensiva)… la evidente incapacidad para plantear un equipo arrollador en el Fello Meza y la tarea imposible de sacar buenos resultados de visita ante Alajuela, Heredia y Saprissa, hacen que ya esa gran afición, se muestre cansada y manifieste su enorme descontento.
Lo único bueno de lo acontecido en Cantarrana durante y luego del juego contra Carmelita (dirigido de forma excelente por un verdadero estratega que estudia al rival y se prepara para vencerlo), fue esa presión evidente que sintieron jugadores, cuerpo técnico y por supuesto, los dirigentes que han apostado a la continuidad de ese proyecto deportivo, luego de 4 torneos de no haber logrado lo que se anunció cuando se contrató al Sr. Chávez.
En Noviembre próximo vence el plazo para el que la Asamblea de Asociados, nombró a esta Junta, como lo he manifestado en ocasiones anteriores, ya han demostrado que no pueden hacer más por el Cartaginés, es hora de que depongan su interés en perpetuarse en esa posición.
Es hora también de que todos, los aficionados, pero en especial los que tenemos el privilegio de ser asociados, empecemos a ver hacia adelante. Es importante reconocer que la acción de la actual dirigencia, ha logrado mejorar la situación financiera del equipo, pero que los problemas crediticios (CCSS, Tributación, un préstamo pagadero en un solo acto al finalizar su plazo a una sociedad realmente anónima) subsisten. No es hora de seguir buscando culpables de esa situación. Estoy seguro, que todo viene de acciones que con muy buenas intenciones, han tomado dirigentes de esta y de anteriores juntas directivas, desde por lo menos, hace 15 años.
Estoy seguro que cuando el presidente actual tomó la decisión de hipotecar el estadio, lo hizo convencido de que era la mejor solución para los problemas de liquidez del Club y convencido de que la deuda será honrada, jamás podría suponer que la intención fuese poner en riesgo ese gran patrimonio de la Ciudad, como lo es el Fello Meza.
Con esa situación hay que arar, no es justificando la existencia de deudas de “otros”, pues son deudas de la institución y urge afrontarlas. Si no se soluciona la situación crediticia con la Caja, con Tributación y no se libera la hipoteca, va a ser más difícil que más y mejores patrocinadores, se acerquen a invertir en el equipo azul y blanco, que “casi toda Costa Rica quiere ver campeón”.
Lamentablemente el proyecto liderado por don Roy Rivera no cristalizó, pero esfuerzos como el trabajo de casi un semestre hizo Claudio Ciccia para conocer la realidad “técnica” del Club (desde sus cimentos) y del futbol nacional, no se deben echar por la borda. Los contactos realizados por el Sr. Rivera para atraer inversión al Cartaginés, deben consolidarse, para poder plantear a la Asamblea de Noviembre, un proyecto viable, que no traiga vencedores ni deje derrotados, sino que permita a la institución, consolidar todo lo bueno que ha logrado esta Junta Directiva y que impulse nuevas gestiones, incluyendo otra estrategia y visión deportiva, así como una gestión administrativa más transparente y con mejor comunicación con los aficionados y una relación directa con los asociados, una continua rendición de cuentas y un involucramiento más activo con y entre las diferentes fuerzas que constituyen el ser y la razón de ser de nuestro apreciado equipo, al que aprendimos a querer desde niños, heredando esa pasión de nuestros padres y abuelos…
Unidos y sólo unidos, podemos superar estas dificultades y escuchando esa presión de las gradas, podemos enderezar el camino… ¡Veamos hacia ADELANTE!