La visita de Costa Rica a El Salvador del viernes escribirá en 90 minutos uno de los mayores fracasos de la selección 'tica' en los últimos años o, por el contrario, le otorgará un tanque de oxígeno para seguir respirando en las eliminatorias del Mundial de Brasil 2014.
'La Sele', como se conoce a la selección costarricense, se ha entrenado toda esta semana con hermetismo, escondiendo sus armas, y con la mente puesta en el único resultado que le dará calma: la victoria en el difícil ambiente del Estadio Cuscatlán de San Salvador.
Con dos partidos por jugar, México, con 12 puntos, ya obtuvo uno de los dos boletos del Grupo B al hexagonal final de la Concacaf, mientras El Salvador (5 unidades) y Costa Rica (4 enteros), se pelearán el segundo cupo. Guyana con sólo un punto, tiene remotas posibilidades matemáticas.
"Sabemos que los dos equipos llegamos con la obligación de ganar. Que uno sepa manejar las estrategias es diferente, pero creo que los dos estamos en la obligación de salir a buscar el partido", dijo esta semana el seleccionador costarricense, el colombiano Jorge Luis Pinto.
Durante el año que ha estado al mando de Costa Rica, Pinto ha sido criticado por la prensa y afición por su estilo conservador, y para el partido ante El Salvador afirmó que su equipo debe ser "inteligente" y "manejar el campo de juego y la estrategia".
Una derrota en El Salvador dejará a Costa Rica fuera del Mundial de Brasil 2014 de manera prematura, tomando en cuenta que los 'ticos' han participado en todos los hexagonales finales de la Concacaf desde las eliminatorias a Francia'98, y han asistido a dos de los últimos tres mundiales: Corea del Sur y Japón 2002 y Alemania 2006.
La buena noticia para Pinto es que podrá contar con el equipo completo para la visita al Cuscatlán, especialmente su tridente ofensivo conformado por el ariete Álvaro Saborío, del Real Salt Lake estadounidense, el zurdo Joel Campbell, del Real Betis español, y Bryan Ruiz, del Fulham inglés.
Ruiz, quien por lesión no ha debutado aún en esta eliminatoria, es la principal figura del equipo pero poco a poco ha perdido protagonismo, hasta el punto de que acumula tres años sin marcar un gol con la selección, o lo que es lo mismo, 16 partidos.
Saborío es el goleador del equipo, ha marcado cuatro tantos en la misma cantidad de partidos en las jornadas del grupo, pero se fue en blanco en las dos derrotas ante México (0-2 y 1-0) durante el mes de septiembre. El socio de Saborío ha sido Campbell con dos goles, pero el delantero de Real Betis no ha tenido regularidad en su club y esto abre la incógnita sobre su nivel de juego para enfrentar a El Salvador.
Pinto ha dicho que buscará la victoria en San Salvador, resultado que dejaría a Costa Rica con una ventaja de dos puntos sobre su rival y con las puertas abiertas para clasificar en la última jornada, el próximo martes, cuando reciba a Guyana, en teoría el rival más débil del grupo. Un empate mantendría a El Salvador con ventaja de un punto y con todo por definir en la última jornada cuando 'la selecta' visite a México y Costa Rica reciba a Guyana.
Las derrotas ante México, pero sobre todo el pobre nivel ofrecido por Costa Rica, ha mermado la confianza de la prensa y la afición en el equipo, lo que se refleja en que sólo unos 300 costarricenses harán el viaje a El Salvador para ver el partido. El diario costarricense 'La República' publicó una encuesta de la firma CID-Gallup efectuada en septiembre en la que sólo el 32 % de los costarricenses cree que su selección avanzará al hexagonal final de la Concacaf, mientras el 59 % no le ve posibilidades.