Bajo la intimidad la selección nacional de fútbol de El Salvador ha buscado los mecanismos que le permitan conseguir el viernes, ante Costa Rica, su pase a la hexagonal final de la eliminatoria mundialista.
Después de empatar en casa el pasado 7 de septiembre ante Guyana, la ruta hacia la siguiente fase del camino clasificatorio no dejó otro recurso más que ganar a los ticos, luego de que el 11 de septiembre anterior –con mucha suerte de por medio– se hiciera la tarea de triunfar en Georgetown por 2-3, con un penalti parado por Dagoberto Portillo en el último minuto.
Pero para conseguir el objetivo Juan De Dios Castillo, y el grupo de jugadores, debe solventar algunos problemas presentados ante los suramericanos y que abrieron, en su momento, el lugar a las dudas. Entre ellos está la zona defensiva, que fue una de las más criticadas en los dos juegos ante Guyana, en los que tuvo algunas variantes por diversas razones y que el viernes podría de nuevo sufrir cambios.
En el medio campo y el ataque podrían, también, existir algunas modificaciones, aunque no tan sensibles.
El 7 de septiembre en la defensa de la Azul aparecieron Darwin Cerén, Steven Purdy, Elder Figueroa y Alfredo Pacheco, en una línea de cuatro en la que Cerén y Figueroa suplieron las ausencias de Xavier García –suspendido– y Víctor Turcios –lesionado–. Al final el resultado fue un empate a dos .
Cuatro días más tarde, hubo tres cambios en esa zona del campo y el único que sobrevivió fue Darwin Cerén, que fue acompañado por García –que volvía de pagar castigo–, Milton Molina –que ocupó el lugar de un lesionado Purdy– y Romeo Monteagudo. Se terminó con una sufrida victoria, que es la que mantiene con vida a la Azul.
Con relación a esta última zona defensiva, para el juego del viernes contra Costa Rica se prevé, de nuevo, algunas modificaciones, según los convocados por el seleccionador y la ausencia obligada por lesión de Milton Molina, quien desde la semana pasada fue descartado por un golpe en el rostro que sufrió con su equipo, Isidro Metapán.
A esa ausencia se une, además, la de Cerén, quien ante la llegada de Ramón Flores y Mauricio Quintanilla dejará la función desempeñada como lateral derecho y podría volver a su puesto natural: contención. También está el llamado de Mardoqueo Henríquez, de Águila.
La opciones
Ante la llegada de Quintanilla, Flores y la recuperación de Purdy, las opciones para el técnico Juan de Dios Castillo se presentan amplias para armar el muro defensivo que intente contrarrestar a los ticos.
Según lo poco que ha dejado al descubierto “el Cuate”, habría dos puestos que estarían definidos: Purdy, por el centro; y Alfredo Pacheco, por la izquierda, lo que deja abierta la puerta para las opciones.
Quintanilla y Flores son dos jugadores con trayectoria ganada en la primera división. Ambos han sido llamados en diversos años a selección nacional, aunque en la última eliminatoria hacia Sudáfrica 2010 no tuvieron oportunidad con Carlos De los Cobos. Ambos han estado alternando en los entrenamientos en el equipo titular.
Por su parte, Mardoqueo fue llamado de nuevo luego de que Ruben Israel lo dejara al margen para los partidos de la ronda anterior y formó parte del equipo que derrotó a México el 6 de junio de 2009 en el estadio Cuscatlán, aunque en su posición Xavi García contó con la confianza del “Cuate” el pasado 11 de septiembre. Además, Elder Figueroa, en una posición diferente a la habitual, ya se presentó como zaguero central.
Los tres han formado equipo, unos con otros, aunque la opción que más se ha visto que ha ganado puntos, por la intensidad de los entrenamientos y trayectoria en la actual eliminatoria, es la de García acompañando a Purdy en el centro del campo.
Eso sí, la última palabra la tendrá Juan de Dios Castillo el viernes por la noche, horas antes del juego.