El excapitán rojinegro, Wilmer el “Pato” López, reconoció que fue complicado volver a entrenar esta semana como un jugador profesional para la despedida de Centeno, los dolores lo atacaron pero en la cancha al ver los colores de su archirrival se inyectó y volvió a recordar viejos tiempos.
“Yo estaba hoy (viernes) que le digo que me dolía todo porque llevaba tiempo de no hacer nada, entrenamos ayer (jueves) y antier (miércoles) me dolía todo pero cuando uno ve el color morado y blanco al frente se inyecta y se le olvidan todos los dolores”, declaró.
El “Pato” añadió que desde que se retiró hace poco ejercicio pero no ha perdido kilos, por lo que a la hora de jugar hace dos días no le pasó tanto la fractura como si lo hizo con algunos de sus compañeros.
“Fue revivir muchas cosas bonitas y tratar de hacer las cosas que nos caracterizó, las cuales fueron entre ellas la movilidad, ir al frente pero a veces por más que se quiera muchas cosas pesan, a unos les pesa la pancilla, herrumbre es lo más que más sobra”, finalizó.