Los problemas de camerino explotaron esta semana en el plantel del Club Sport Cartaginés luego de que el técnico Odir Jacques intercambiara fuertemente palabras con un jugador e incluso lo mandó para la manda.
Odir reconoció que tuvo una fuerte discusión con un jugador y lo mandó para la casa pero luego sus compañeros le pidieron no separarlo, algo que no va suceder.
El brasileño acepta que esto se maneja a lo interno del grupo y ya fue aclarado.
Tanto el técnico como los jugadores aceptan que hay preocupación por la sequía de victorias en el equipo centenario.
Fuente: Al Día