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San José, Costa Rica - Martes 02 de Junio del 2020 - 1:12 AM

Errores, polémicas y canícula: la carrera de obstáculos de Tokio-2020

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(AFP) – De las lágrimas de alegría cuando se anunció Tokio como sede olímpica, a la reciente deslocalización del maratón como consecuencia de la previsible canícula, el trayecto hacia los Juegos-2020 no ha sido un camino de rosas.

Estos son siete episodios que han marcado el recorrido, llenó de obstáculos y de emociones fuertes, a seis meses de la inauguración de los Juegos.

– Lágrimas de alegría –

Con el anuncio el 8 de septiembre de 2013 de la atribución de los Juegos de 2020 a Tokio, presentadores de televisión derramaron lágrimas de alegría en antena y todo el país festejó la decisión.

Pero esta explosión de júbilo dejó paso rápidamente a la emoción por el recuerdo de las miles de víctimas del terremoto y del tsunami que golpearon buena parte del archipiélago en marzo de 2011.

Muchos japoneses habían temido que el accidente nuclear de Fukushima arruinara la candidatura de Tokio, aunque el gobierno del país rebautizó rápidamente el evento como «los Juegos de la reconstrucción».

– Marcha atrás –

En julio de 2015, el primer ministro Shinzo Abe ordenó una revisión completa del proyecto de nuevo estadio olímpico como respuesta a las numerosas críticas por su elevado coste, estimado en más de 2.000 millones de euros, que lo hubiera situado como el recinto deportivo más caro de la historia.

Se selecciona un proyecto del arquitecto japonés Kengo Kuma en lugar del inicial, diseñado por la británica de origen iraquí Zaha Hadid, cuyas líneas futuristas tampoco despertaban unanimidad.

El nuevo estadio olímpico, con capacidad para 68.000 espectadores, se acabó a finales de 2019, con un coste estimado en 1.300 millones de euros.

Otra marcha atrás de los organizadores en septiembre de 2015: Tokio-2020 se ve forzado a renunciar al primer logo de los Juegos porque es muy parecido al del teatro de Lieja (Bélgica), diseñado por el creador Olivier Debie, que había denunciado el plagio ante la justicia.

– La locura de las mascotas –

El 28 de diciembre de 2018, los organizadores hacen público la pareja de mascotas de los Juegos seleccionadas por escolares de todo el país: ‘Miraitowa’ y ‘Someity’, dos personajes con un estilo manga, con las orejas puntiagudas, grandes ojos risueños y «superpoderes».

Este anuncio se convirtió en todo un acontecimiento en el país, donde abundan este tipo de criaturas para representar regiones, ciudades, servicios públicos o especialidades locales.

– Sospechas y dimisiones –

el 19 de marzo de 2019, el presidente del Comité Olímpico Japonés, Tsunekazu Takeda, anunció su dimisión, efectiva a partir de junio, oficialmente por llegar al límite de edad, aunque este responsable se encontraba bajo presión desde la revelación en enero de ese año de su imputación por parte de la justicia francesa, que sospecha que pagó sobornos a miembros del COI para apoyar la candidatura de Tokio en 2013.

Delante de los jueces franceses, Takeda descargó la responsabilidad en sus colaboradores, mientras que las investigaciones realizadas en Japón no demostraron su culpabilidad.

El mes siguiente se produjo otra dimisión embarazosa para Japón, la del ministro encargado de los Juegos Olímpicos, Yoshitaka Sakurada, autor de repetidas meteduras de pata en apenas seis meses en el cargo.

– Maratón deslocalizado –

En verano del 2019, las altas temperaturas y la humedad extrema en Tokio fueron un suplicio para los atletas que tomaron parte en pruebas que servían de test para los Juegos. Preocupado, el COI forzó en octubre el traslado del maratón y de la marcha a Sapporo, a 800 km al norte de la capital, donde el clima suele ser más clemente.

Este cambio es un palo para los organizadores de Tokio-2020 y para la gobernadora de la capital Yuriko Koike, que contaba con la prueba estrella del atletismo para promocionar su ciudad ante las cámaras del mundo entero.

– Exclusión de Rusia –

Tokio-2020 también se vio afectada por cuestiones geopolíticas cuando el 9 de diciembre de 2019 la Agencia Mundial Antidopaje excluyó por cuatro años a Rusia de toda competición deportiva internacional como respuesta a la «manipulación» de los datos de los controles por la Agencia Rusa Antidopaje.

Moscú presentó recurso contra esta medida ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS). En caso de confirmarse la exclusión de Rusia, los atletas de este país podrían competir en Tokio bajo bandera neutra a condición de demostrar que no están encausados en ningún caso relacionado con este escándalo de dopaje.

– Factura abultada –

El 20 de diciembre de 2019, los organizadores anunciaron que el coste total de los Juegos sería de 1,35 billones de yenes (11.500 millones de euros), una suma que no incluye los 250 millones de euros necesarios para desplazar el maratón a Sapporo, que Tokio-2020 pretende hacer pagar al COI.

El coste total para el país de este evento también ha provocado polémica: la Comisión de Supervisión de Cuentas estimó en algo más de un billón de euros (cerca de 9.000 millones de euros) los gastos reales del Estado entre 2013 y 2018, es decir, siete veces más de lo que se había comprometido inicialmente.