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San José, Costa Rica - Domingo 17 de Noviembre del 2019 - 11:54 AM

Copa América Centenario: lavar la cara y curar heridas

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(AFP) – Un lavado de cara para dos confederaciones manchadas por el escándalo de corrupción del fútbol mundial y una ocasión para sanar heridas deportivas. La inédita Copa América Centenario, que se juega dentro de un mes en EEUU, será un duro examen para futbolistas pero también para dirigentes.

Salvo Neymar, las grandes estrellas sudamericanas lideradas por el argentino Lionel Messi, el colombiano James Rodríguez, el chileno Arturo Vidal y el uruguayo Luis Suárez deambularán por diez ciudades de Estados Unidos, en la primera experiencia de un torneo con 16 seleccionados del continente.

Todos ellos llegarán de extenuantes temporadas en sus ligas y copas europeas, incluso algunos sobre el filo de la cita continental, pero con alicientes que pueden encender el último aliento.

– 23 años de frustraciones –

Messi lleva una pesada mochila de color albiceleste con 23 años de frustraciones y no deberá esperar hasta Rusia-2018 para intentar aliviar la carga.

Delanteros temibles como leones en sus clubes, se vuelven corderos con la casaca argentina.

‘La pulga’, con 25 goles en el Barcelona, Gonzalo Higuaín del Nápoles con 32 y Sergio Agüero del Manchester City con 23, suman en conjunto 80 goles en las ligas con sus clubes, directamente una animalada, aunque esa estadística se desmorona en la clasificatoria a Rusia-2018 en la que Argentina apenas firmó seis tantos en igual número de partidos, y su máximo goleador es…el lateral Gabriel Mercado.

Desde su último lauro en Ecuador-1993, perdió tres finales de Copa América (Perú-2004, Venezuela-2007 y Chile-2015) y la del Mundial de Brasil-2014. Las dos últimas, en un año. Muchas frustraciones en poco tiempo.

En cambio, Neymar no viajará a Estados Unidos sino a su país donde en agosto intentará convertirse en el héroe de la primera medalla dorada de Brasil en el fútbol olímpico masculino, el único lauro ausente de la poblada vitrina verdeamarilla.

Y de paso, intentar restañar, aunque sea en parte, las siete cuchilladas que le propinó Alemania en la semifinal del Mundial de Brasil-2014.

Sin el menino del Barcelona, la seleçao luce con escaso brillo, poca creatividad y casi nada del juego vistoso que le dio cinco títulos mundiales.

– Solo un año de respiro –

Chile, de su lado, la tiene fea porque debe defender su título apenas un año después de haberlo logrado por primera vez en la historia, y ya no está en el banquillo el padre de la criatura, el argentino Jorge Sampaoli, quien tras una salida escandalosa fue sustituido por su compatriota Juan Antonio Pizzi.

Pero La Roja mantiene una base de alto nivel con jugadores en la elite mundial como Vidal (Bayern Munich), el portero Claudio Bravo (Barcelona) y el delantero Alexis Sánchez (Arsenal).

Diferente es la situación de Colombia, que tiene a su estrella James Rodríguez atornillado en el banco del Real Madrid y a su figura histórica, Radamel Falcao García, en descanso prolongado al lado de su entrenador en el Chelsea.

Pero James suele darle a Colombia lo que Messi no le da Argentina. Y José Pekerman cuenta además con Carlos Bacca en estado de gracia en el AC Milan y el siempre efectivo Juan Guillermo Cuadrado.

– El Pistolero no está solo –

Artillero europeo con 35 tantos, Suárez no tiene problemas en sacarse la casaca blaugrana y calzarse la celeste de una selección que siempre se las arregla para pelear títulos continentales.

Pero Suárez, de regreso con la celeste tras dos años de suspensión, no es un pistolero solitario, tiene de ladero a Edinson Cavani que, aunque no está en su mejor forma en el Paris Saint Germain, siempre preocupa, y a ellos les cuidan las espaldas tal vez la mejor dupla defensiva central del mundo que integran Diego Godín y José María Giménez, ambos del Atlético de Madrid.

– Una prueba de fuego –

México y Estados Unidos casi no tienen rivales en su región de la Concacaf y un mano a mano con selecciones sudamericanas que atesoran nueve títulos mundiales en conjunto es una buena medida para pisar más fuerte en el ámbito internacional.

El Tri juega habitualmente como invitado la Copa América pero con equipos alternativos porque casi simultáneamente coincide con la Copa Oro de la Concacaf, mientras que para Estados Unidos es la oportunidad para arrancar a sitios más destacados como selección y darle más vuelo como anfitrión a un deporte que no termina de despegar.

– La otra Copa –

La Copa América Centenario será además el escenario del debut en grande de nuevas dirigencias de las dos confederaciones (Conmebol y Concacaf), las más golpeadas por el huracán del FIFAgate que estalló en 2015.

El paraguayo Alejandro Domínguez lidera ahora la Conmebol, la confederación más pequeña de la FIFA con diez federaciones, con la promesa firme de dejar atrás el escándalo que llevó al procesamiento de sus tres antecesores en el cargo por parte de la justicia estadounidense.

En total, las causas abiertas en Estados Unidos por el escándalo de corrupción en la FIFA, que tuvo una segunda oleada de acusaciones en diciembre pasado, incluyen a 40 personas, la mayoría ex altos dirigentes del fútbol del continente americano, y dos compañías de marketing deportivo.